La muerte de un bebé en el vientre de su madre ha generado señalamientos de presunta negligencia médica en el Hospital General de Los Mochis IMSS-Bienestar, donde familiares acusan falta de atención oportuna pese a tratarse de un embarazo de alto riesgo.
De acuerdo con la denuncia, la joven madre, identificada como Sonia Lizeth “N”, contaba con una cesárea programada al cumplir las 37 semanas de gestación; sin embargo, en repetidas ocasiones fue regresada del hospital sin recibir el procedimiento, bajo distintos argumentos, entre ellos la ausencia de su médico tratante.
El abuelo paterno del bebé señaló que, pese a presentar molestias y disminución de movimientos fetales, la mujer acudió nuevamente a solicitar atención, pero la intervención quirúrgica fue pospuesta en varias ocasiones, lo que —asegura— derivó en la muerte del producto antes de nacer.
Fue hasta el 15 de abril cuando, tras varias horas de espera en el hospital, se informó a la familia que el bebé ya no contaba con signos vitales. Posteriormente, la cesárea se realizó horas más tarde.
Los familiares también denunciaron retrasos y dificultades en la entrega del cuerpo del menor, además de una presunta falta de claridad por parte del personal médico en el proceso administrativo.
Ante los señalamientos, el director del hospital, Jaime Astorga Mendoza, indicó que el caso corresponde a un “óbito fetal”, es decir, que el bebé ya había fallecido antes de recibir atención médica en el nosocomio.
Asimismo, atribuyó el tiempo de traslado y atención inicial a otras instancias de salud que intervinieron previamente.
La familia ha solicitado que las autoridades investiguen el caso para esclarecer responsabilidades y evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.





