Autoridades de Sinaloa mantienen vigilancia sobre la evolución del huracán Polo, debido a la posibilidad de que sus remanentes y bandas nubosas generen lluvias en distintas zonas del estado.
La gobernadora Graciela Domínguez Nava informó que Protección Civil permanece atento al comportamiento del fenómeno y mantiene coordinación con las instituciones que podrían intervenir en caso de que las condiciones meteorológicas representen algún riesgo para la población.
Aunque los pronósticos señalaban que Polo continuaba desplazándose sobre el océano y sin una trayectoria directa hacia las costas sinaloenses, las autoridades indicaron que el seguimiento debe mantenerse debido a que los sistemas tropicales pueden modificar su comportamiento.
Mantienen coordinación ante posibles cambios
La mandataria estatal señaló que los distintos niveles educativos también permanecen vinculados con las autoridades de prevención, de manera que puedan tomarse decisiones oportunas si las condiciones meteorológicas cambian.
Hasta ese momento no se contemplaba una suspensión general de clases en Sinaloa, aunque se mantenía el monitoreo para determinar si sería necesario implementar alguna medida preventiva.
El huracán Polo llegó a alcanzar la categoría 5 mientras avanzaba frente a las costas del Pacífico mexicano. De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, el sistema se mantenía mar adentro, aunque generaba condiciones peligrosas de lluvia y oleaje en sectores de la costa suroeste del país.
Lluvias y cortes de energía en el norte
En Sinaloa, uno de los efectos registrados previamente fueron interrupciones prolongadas en el suministro eléctrico en municipios de la zona norte, situación que era atendida por la Comisión Federal de Electricidad.
Protección Civil de Ahome, por su parte, llamó a la población a mantenerse informada y revisar posibles riesgos en viviendas, como árboles, estructuras, objetos sueltos y otros elementos que pudieran representar peligro ante lluvias o vientos.
Las autoridades estatales insistieron en que la población debe consultar únicamente los avisos oficiales y mantenerse atenta a cualquier modificación en el pronóstico, especialmente ante la posibilidad de lluvias asociadas con la circulación del fenómeno.





