Productores agrícolas que mantienen desde el lunes 24 de noviembre un plantón pacífico frente a la harinera de maíz en la zona industrial de Los Mochis incorporaron un nuevo símbolo a su protesta: un ataúd que, explican, representa la agonía del campo mexicano.
Roberto Félix, secretario de Campesinos Unidos de Sinaloa, señaló que el féretro simboliza la crítica situación que atraviesa el sector, aunque insistió en que “el campo no está muerto”. Afirmó que aún es posible rescatarlo si el gobierno federal responde a las propuestas que los productores han planteado sin obtener eco hasta ahora.
“Está representando al campo en estos momentos, pero nosotros decimos que no está muerto aún, está agonizando, pero aún se puede rescatar. Tenemos fe de que venga una solución”, declaró el dirigente este miércoles 26 de noviembre.
Félix añadió que los agricultores continúan a la espera de que las autoridades federales recapaciten y garanticen un precio base de 7 mil 200 pesos por tonelada de maíz. Mientras no haya una respuesta oficial, dijo, los manifestantes permanecerán en el lugar pese al cansancio acumulado.
“Aquí seguimos esperando que el gobierno entienda que lo que se busca es soberanía alimentaria y el bienestar de los productores, que sostienen la economía de los estados que alimentan al país”, reiteró.
Los líderes agrícolas señalaron que continuarán su movilización y, de no recibir noticias favorables desde Ciudad de México, pasarán nuevamente la noche en el plantón hasta obtener una respuesta positiva.





