Harfuch, nuestro próximo presidente

No lo destapó Trump, que hubiera sido lo obvio. Tampoco la presidente Sheinbaum, y mucho menos el morador de ¨La Chingada¨.  El honor le correspondió al director de la DEA, Terrance Cole, cuando lo declara en Colombia un “socio de confianza”. Y es lógico, para una mente (¨norte americana¨).
Resuelto el asunto de Venezuela (y sobre todo su petróleo), y el de Cuba (a la que le quedan las semanas de agosto a noviembre), y alineados ya Argentina, Chile, Colombia y Perú, solo quedan dos manchas oscuritas para las pupilas norteamericanas, UNA: Brasil, que se resuelve en las próximas elecciones del 25 de octubre, ganando Flávio Bolsonaro (Bolsonaro Junior). Queda, por tanto, fuera de la Doctrina Monroe, el vecino México… que ya se comenzó a resolver … ¡Con un predestape y con una visa!
¿Quién, en México, votaría por los desprestigiados PRIANISTAS si MORENA presenta un candidato glorificado por los americanos, preferido por la presidente, por los militares y por gran parte del empresariado?, ¿Por un López Beltrán?. ¡A ése ya lo desapareció una visa!
Señores, mi profecía: ¨En verdad en verdad os digo que, después de la bendición de Terrance Cole en función de Juan Bautista, el bendecido de Norteamérica será nuestro Elegido¨.
Amén.
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Redacción
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