La rickettsiosis mantiene en alerta a las autoridades sanitarias de Sinaloa, donde durante 2026 se han confirmado 32 casos y ocho defunciones, de acuerdo con información de la Secretaría de Salud estatal.
La enfermedad, transmitida principalmente por la picadura de garrapatas, pulgas y piojos infectados, puede avanzar rápidamente y provocar complicaciones graves cuando no se detecta y atiende de manera oportuna.
Culiacán concentra buena parte de casos
El municipio de Culiacán se encuentra entre las zonas con mayor número de casos registrados, junto con Guasave y El Fuerte. Las autoridades han señalado que la identificación de la enfermedad puede resultar complicada debido a que sus síntomas pueden confundirse inicialmente con padecimientos como el dengue.
Entre las manifestaciones que pueden presentarse están fiebre elevada, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, náuseas, dolor abdominal y erupciones o manchas en la piel.
La Secretaría de Salud ha destacado que el antecedente de contacto con garrapatas, pulgas o animales infestados puede ser un dato importante para que los médicos consideren la enfermedad durante la evaluación del paciente.
Piden reforzar el cuidado de mascotas y viviendas
Ante la presencia de la enfermedad, las autoridades recomiendan mantener a perros y gatos bajo vigilancia y libres de garrapatas mediante baños y tratamientos preventivos adecuados.
También se aconseja mantener limpios patios y viviendas, evitar la acumulación de maleza y revisar a las mascotas después de permanecer en espacios donde pudiera existir presencia de estos parásitos.
Las condiciones de calor que prevalecen durante buena parte del año en Sinaloa favorecen la reproducción de garrapatas, por lo que las medidas preventivas deben mantenerse de manera permanente.
Atención temprana puede ser determinante
La Secretaría de Salud ha insistido en que las personas que presenten síntomas compatibles con rickettsiosis y hayan tenido contacto con posibles vectores deben acudir a una unidad médica para recibir valoración.
El llamado cobra relevancia debido a que la enfermedad puede confundirse con otros padecimientos durante sus primeras etapas y evolucionar de manera agresiva si no recibe tratamiento oportuno.





